Cuantos más agentes y automatizaciones pones en marcha, más difícil es saber quién accedió a qué y quién responde si algo falla.
Cuando cada empleado usa el modelo que quiere sin pasar por un canal controlado, los datos de la empresa salen sin que nadie lo sepa.
Los sistemas de IA usados en procesos de negocio deben poder documentar cómo llegan a cada resultado. Sin registro, no hay forma de demostrarlo.
Si un agente comete un error, alguien tiene que poder reconstruir qué preguntó, qué modelo respondió y con qué datos.
Sin roles claros, nadie sabe quién autorizó un acceso o un cambio de política cuando hay que explicarlo.
Cada nivel de administración tiene un límite claro sobre lo que puede ver y cambiar.
Crea y elimina departamentos, asigna administradores, define políticas de acceso y retención, y consulta el registro de auditoría de toda la empresa.
Gestiona usuarios, agentes y accesos de su equipo, y consulta el registro de su departamento. No ve ni administra el resto de la organización.
Usa los agentes y el conocimiento de su departamento. No administra accesos ni ve el registro de auditoría.
Cada chat, documento y automatización se integra en la Enterprise Knowledge Layer de tu empresa. Cuanto más la usas, más entienden tus agentes tu negocio, sin que nadie tenga que documentarlo a mano.
Cada interacción queda integrada en la memoria de tu empresa, así que no vuelves a explicar lo mismo dos veces.
Tus agentes entienden mejor tu negocio mes a mes, sin que nadie tenga que reescribir instrucciones.
Marketing, RRHH o cualquier otro equipo acumula su propio conocimiento, sin mezclarse con el del resto.
Cuando alguien deja la empresa, lo que aprendieron los agentes se queda contigo, no se va con la persona.
Cada interacción con la memoria de tu empresa queda registrada, lista para una auditoría interna o para responder ante un regulador.
Usuario, departamento, agente implicado y marca de tiempo de cada interacción con la memoria de la empresa.
Filtra por persona, agente o periodo para reconstruir cualquier caso en minutos, no en días.
Mientras dure tu contrato, con políticas de retención configurables. Puedes exportarlo cuando quieras, sin depender de nosotros.
Sin gobernanza, el riesgo no desaparece: simplemente nadie lo ve hasta que ya es tarde.
El registro de cada interacción (usuario, modelo, datos usados) es la base para documentar cómo se usa la IA en tu empresa, un requisito central del reglamento para los sistemas de mayor riesgo.
Puedes eliminar su información del conocimiento de tu empresa cuando lo necesites, por ejemplo ante una solicitud de derecho al olvido.
Mientras dure tu contrato con nosotros. Puedes exportarlo en cualquier momento y decidir cuánto tiempo conservarlo internamente.
No. Ni tus datos ni los de tu Enterprise Knowledge Layer se usan para entrenar ni afinar modelos de terceros.
En la demo repasamos tu caso: qué modelos necesitas, dónde se despliegan y qué hace falta para cumplir con la normativa que te aplica.
Te respondemos en un día laborable.